23 julio, 2008
¿Las Cooperativas son instrumentos del Capitalismo?
Actualidad, Economía y Política, Opinión y Entrevistas View Comments
El pasado Domingo, Día del Niño, en su alocución dominical “Alo Presidente”, Chavez criticó el Cooperativismo, diciendo que “no es el camino al socialismo” y es “un instrumento del Capitalismo”.
El Presidente Socialista Hugo Chávez critica el Cooperativismo
Recientemente en su alocución dominical “Alo Presidente” el Presidente Socialista Hugo Chávez criticó el modelo económico cooperativo denominándolo como “instrumento del capitalismo” y asegurando que “no es el camino al Socialismo”.
Esto lo ha dicho pocos días después de que el Gobierno evaluara el modelo de funcionamiento de las Cooperativas y por medio del Instituto Nacional de Estadisticas (INE) se determinara que el 67% de las Cooperativas del país son improductivas y que, a pesar de existir una prominente cantidad de cási 250.000 cooperativas, sólo 30.000 han entregado su certificado de cumplimiento a la Superintendencia Nacional de Cooperativas (SUNACOOP).
Es importante recordar que desde el inicio del Gobierno Revolucionario que preside Hugo Chávez hemos pasado de 2.000 Cooperativas registradas en ese momento a la impresionante suma descrita en el párrafo anterior. Algo que de manera pragmática demuestra el apoyo que ha dado el Gobierno a este modelo.
Particularmente considero que, según definición y teoría, el modelo económico cooperativo es bastante cercano al Socialismo (Entiéndase como: Cooperación, Igualdad, Democracia Participativa, Poder Popular) y si en todo caso no es Socialismo, me atrevo a afirmar que es un eslabón necesario e importante para lograr un modelo realmente Socialista.
En las palabras del Presidente se puede ver entre líneas cierta decepción, y no es para menos, sabiendo que de esta gran cantidad de Cooperativas registradas existen muchas que son como fantasmas, integradas por individuos corruptos y testaferros, que en nada aplican la ideología cooperativa, más bien se aprovechan del poco control existente; otras integradas por gente ilusionada, esperanzada por tener una mejor calidad de vida, pero que probablemente no entienden muy bien el modelo, que están acostumbrados a la dependencia laboral, con muy poca preparación, organización y administración, y que lamentablemente terminan siendo cooperativas desmotivadas; otras que a pesar de funcionar con individuos que conocen el modelo y tienen convicción, no logran ser competitivas con respecto a las empresas mercantiles; y una minoría de buenas cooperativas con gente luchadora y decidida a ser y lograr un cambio en la sociedad a través de la economía.
Con excepción de las cooperativas fantasmas-corruptas hay un potencial de cambio, es decir, sí, entre las cientos de miles de cooperativas si hay algunas, ciertamente pocas, pero las hay, que están organizadas e integradas por verdaderos cooperativistas, convencidos de ser socialistas, y que poco a poco darán el mayor de todos los incentivos: el ejemplo.
Como cooperativista, verdadero cooperativista y convencido socialista, creo que es mi deber sugerirle muy respetuosamente al Presidente que tome en cuenta a esta gente, la que está comprometida con el cooperativismo como camino al socialismo, antes de realizar comentarios y críticas de ese tipo, que aunque como ciudadano tiene toda la libertad de expresión para hacerlo, también debe estar consciente de lo que, debido a su liderzgo, puede causar en trabajadores cooperativos honestos y luchadores de nuestro país y el mundo.
Juan Perfetti







View Comments