27 agosto, 2009
Medios de comunicación masivos y grandes agencias de prensa a la expectativa por la reunión de la Unasur
Actualidad, Economía y Política, Internacionales Comentarios (0)
Comunicas.- Este viernes, la ciudad argentina de San Carlos de Bariloche será la sede de la cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones del Sur (Unasur) que tratará la puesta en funcionamiento de 7 bases militares colombianas que pasarán a la orden del ejército de Estados Unidos, hecho que ha despertado el interés de grandes medios de comunicación alrededor del mundo.
Las relaciones entre Colombia y Venezuela, por ejemplo, están en un estado crítico por la colocación de estas bases, ya que son consideradas por el gobierno y el pueblo venezolano como una amenaza de guerra a pocos kilómetros de su tierra.
Este estado de las relaciones entre las nombradas naciones, ha sido destacado por diversos medios de comunicación con titulares que reflejan la tensión que vive la región. Así vemos que la agencia de noticias Reuters titula este jueves “Unasur debate bases en Colombia, en clima tenso”, y destaca posteriormente que “el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, dará detalles en Argentina del pacto que permitirá a Washington usar siete bases militares en el país andino”.
Dicha agencia de noticias, muy a pesar de que las bases son colombianas y fueron dadas a militares estadounidenses, afirma sin medir palabras que el presidente Chávez agitó “el fantasma de un enfrentamiento bélico” en la región.
Reuters también cita declaraciones del enviado del presidente estadounidense, Barack Obama, a la región, Christopher McMullen. Este funcionario dijo que las bases “apunta a la lucha contra las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y otros grupos armados y también a la lucha contra el narcotráfico. El acuerdo es muy claro ya que habla de los principios de no intervención y es basado en el principio de la soberanía de todos los países”, afirmó.
Por su parte, BBC mundo destacó el miércoles declaraciones de funcionarios colombianos que han reiterado que no van a la cumbre de Unasur a consultar con las demás naciones de la organización su acuerdo militar con Estados Unidos.
“Tenemos interés en que se discutan temas como el armamentismo en la región, el tráfico ilegal de armas, la compra de armas por terceros países, el terrorismo y narcotráfico en la región. Estamos dispuestos a dar la discusión sobre el acuerdo de cooperación con EE.UU, pero no vamos a consultarlo, pues ya es un hecho”, dijo a BBC Mundo el canciller colombiano, Jaime Bermúdez.
“Unasur enfrenta un gran desafío con el conflicto por el acuerdo militar de Colombia y EE.UU.”, titula por su parte la agencia de noticias española EFE, la cual reseña declaraciones del portavoz de la Presidencia brasileña, Marcelo Bauchman, quien afirmó que “lo central es no permitir que ese tema, aunque sea delicado, cause retrocesos en la integración suramericana”.
Evidentemente Unasur tiene un gran reto por delante. En plena etapa de formación, enfrentar y sobrellevar este problema regional es una prueba de fuego para el organismo y su fortalecimiento.
Para el académico Félix Peña, miembro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, al margen de las limitaciones propias del proceso de constitución de Unasur, que por ejemplo no ha logrado elegir un secretario general por falta de consenso, es una buena noticia que “el bloque se reúna para encarar un problema concreto”.
En gran medida, coinciden los expertos, el futuro de la unión dependerá del rol que juegue Brasil, líder indiscutible en la región.
En tanto, el portal digital del canal colombiano Caracol, también reseña declaraciones del ex presidente de Colombia, Ernesto Samper. En ellas, el aseguró que la relación de Colombia con los países Latinoamericanos es delicada y que con Venezuela se está en preguerra y aún el país no ha sido conciente de la tensión que se ha creado.
“Si antes de haberse aprobado las bases o haberse firmado el acuerdo tenemos hoy día las relaciones enredadas con Ecuador, incendiadas con Venezuela, hasta el punto que estamos en una situación de preguerra, con tela cortada con Nicaragua, con Bolivia con un tratamiento preventivo por parte de Brasil y Chile”, agregó Samper.
Por otra parte, aseguró que el principal interés del gobierno norteamericano es la base de Palanquero, “necesaria para el reabastecimiento en Suramérica para operaciones de aseguramiento aéreo del hemisferio”. Además, dijo que los equipos que van a llegar a esas bases no son necesarios y son inútiles para la tarea de combatir a las Farc.
Por su parte, la edición digital de El Tiempo, rotativo de circulación nacional en Colombia, reseña palabras de Samper, quien recomendó en un foro sobre el estado de la relación entre Colombia y Ecuador, aperturar una base militar en Colombia que tuviese un manejo compartido “no sólo por parte de Colombia y EEUU, sino con participación de todos los países que eventualmente podrían llegar a ser afectados con este tipo de operaciones”.
“La Asamblea Nacional de Ecuador aprobó una resolución para rechazar la operación de efectivos estadounidenses desde bases militares colombianas y advirtió que si se concreta ese hecho se estará socavando seriamente la integración y paz regional”, informó por su parte el Nuevo Herald, de la ciudad de Miami, Estados Unidos.
En el texto los asambleístas “expresaron su profunda preocupación por el impacto nocivo que representa la presencia de bases militares norteamericanas en la seguridad y la paz de la región”, según un comunicado de prensa difundió el miércoles.
La prensa internacional con distintos matices y frecuentemente, con distorsiones, está volcada a Suramerica, unos rogando que estalle un conflicto en la región y otros esperando que se solucionen las diferencias.
Sin embargo, no será hasta el viernes cuando, en San Carlos de Bariloche, los líderes regionales expongan, en representación de sus pueblos, sus puntos de vista en cuanto a diversos temas de seguridad, principalmente las bases militares de EEUU en Colombia, hecho que, según la mayoría de los presidentes de la región, traerá un clima de inestabilidad e inseguridad en América Latina.
Vía ABN
Foto: archivo





