14 abril, 2010
Carta a la “barra” del Caracas
Actualidad, Deportes, Venezuela Comentarios (1)
Comunicas. - El fútbol nacional nunca evolucionará con violencia en las gradas.
Señores de la “barra” del Caracas Fútbol Club (o “Furia Roja”):
¿Quién se han creído ustedes para usurpar el recinto del Estadio Olímpico de la Universidad Central De Venezuela, Patrimonio Cultural de la Humanidad, para convertirlo en un campo de batalla campal, incluso antes de que se diera el pitazo inicial del juego contra la U. de Chile? ¿Acaso su magnificencia piensa que debía defenderse con la vida el “Fortín de los Ilustres” ante tan importante partido? No, ustedes están equivocados. Han traído al balompié nacional un episodio vergonzoso, más allá de lo imaginable, con todo un continente -o al menos dos países- viendo el “espectáculo” en vivo por televisión. Han deshonrado al fútbol venezolano; han hecho perder años de trabajo de la liga, los clubes y la federación.
Con esta actitud de la fanaticada, el fútbol nacional nunca llegará a ningún lado. Recuerdo la última vez que fui a un partido local: Caracas contra Unión Atlético Maracaibo en la final del torneo 2006/2007 en el Brígido Iriarte. El germen de la “Furia Roja” estaba allí, naciendo. Al salir del recinto, con los Avileños campeones, la lluvia de disparos no tenía comparación ni siquiera con un Caracas-Magallanes. “Ultima vez”, dije. Y lo cumplí.
Crecí defendiendo la misma camiseta que José Manuel Rey en La Salle, por muchos años. El “deporte rey” siempre ha sido mi pasión, como la de muchos otros venezolanos cuyas familias vienen del otro lado del Atlántico. Por eso encuentro inexcusable que en un partido -cualquier partido- la hinchada termine apedreando a los fanáticos rivales, enfrentándose a balazos con la policía y destrozando salones de la UCV.
Del otro lado de la pantalla, control en mano, no podía creer lo que pasaba a solo kilómetros de mi casa. Así como dije que no regresaba, con la misma juré que mi pequeño hijo nunca vería un match desde las gradas.
Y, ¿saben que es lo peor, amigos rojos? Esa fanaticada joven se está perdiendo. Porque aunque los chicos se paralicen en un Barcelona- Real Madrid, o en un Manchester-Chelsea, sus padres no los van a llevar a un Caracas-Táchira. El trabajo de captar para atraer nuevos visitantes a los cosos locales no ha funcionado y ahora, después de este incidente, se ha perdido.
Como también se ha perdido el respeto ganado con sudor en un tiro libre de Rey frente a River, con la goleada al Deportivo Cuenca, o cayendo con las botas puestas -por goles de visitante- frente a Gremio. Regresamos a ser “la cenicienta” del fútbol, pero con un garrote en la mano, porque algunos hinchas se comportan como bárbaros. Tantos minutos en cancha y sacrificios de los jugadores en vano, para caer como papelillos en manos de unos irresponsables.
La “furia roja” cayó víctima de su propio nombre. Y es lamentable generalizar, porque conozco verdaderos fanáticos del Caracas que se tapan la cara de la vergüenza que sienten después de los sucesos de este partido frente a los australes.
La sanción al club y al estadio está cantada. No es la primera vez que pasaba: contra el Flamengo tambien hubo brotes de violencia, sin contar los numerosos incidentes protagonizados en el torneo local (El juego ante Carabobo el año pasado, por nombrar el primero que se me viene a la mente).
Una cosa más: nuestro país no tiene la tradición ni la historia en el balompié como para permitirse estos abusos. Acá no se han ganado dos mundiales y “chorrocientas” Libertadores, como en Argentina, ni somos la cuna del deporte y los hooligans, como Inglaterra.
Federación y clubes, además de los propios asistentes a las diferentes plazas, deben tomar medidas urgentes para cortar este mal de raíz o el empuje que venía alzando al deporte se va a perder. Es hora que a todos los que nos interesa el fútbol nacional digamos: ¡Basta ya!
Arnaldo Espinoza
Foto: Edixon Gómez/Líder
Las siguientes imágenes fueron colgadas por el forista de Noticiero Digital CABALLO LOCO, están borrosas pero de todas formas se puede ver la violencia de los fanáticos del Caracas FC que arremetieron en contra de los pocos chilenos que ahí se encontraban apoyando a su equipo.











