31 mayo, 2010
Los “rojos del ávila” ya tienen 11
Actualidad, Deportes, Venezuela Comentarios (0)
Comunicas.- El Caracas F.C. derrotó a sus máximos rivales en pueblo nuevo y selló el balance de la final. Con ello se suma la decima primera estrella al uniforme de los capitalinos.
El resultado venía a favor de los caraqueños cuando en casa pudieron superar 1-0 a los aurinegros. Pero en Pueblo Nuevo el panorama nunca se vislumbra con facilidad. Una de las aficiones más agerridas y constantes del país se haría presente, como de costumbre, para alentar a los de Táchira y reponerse de esa derrota en la capital.
Desde tempranas horas del día se encontraban los fanáticos en las puertas del complejo deportivo de Pueblo Nuevo, a quiénes se empezó a dar entrada, como fue acordado, a partir de la 1 de la tarde. Las pancartas iban innundando paulatinamente el estadio de la "Avalancha Sur", haciéndole saber a sus jugadores que ahi estaban, desde temprano y soportando una lluvia implacabable, con los cánticos tradicionales.
El juego dió inicio a la hora acordada, a las 5 de la tarde, con un mínimo retraso a causa de la lluvia incesante que por poco pone en duda las condiciones del terreno. Desde el inicio las cosas se dieron como era de esperarse en el último juego de una final. Un comienzo explosivo y muy agresivo por parte de ambas escuadras, impacientes tanto por el clima como por el resultado.
La primera oportunidad la tuvo el Táchira en los pies de Yonathan Del Valle, quién en el segundo minuto de juego pudo rebasar en una mala salida a Renny Vega, pero no acertó al disparar con un ángulo complicado por la izquierda.
El juego comenzó a estabilizarse con intercambios de balón en un terreno bastante blando. Gabriel Cichero daría la sorpresa en el minuto once, pegádole de larga distancia y sorprendiendo al guardameta aurinegro, Manuel Sanhouse, para el 1-0. El primer tanto no pudo callar a una afición tachirense que sabía que el juego estaba empezando y habría mucho futbol por verse, pero una escapada en contra-ataque de la pulga Gómez -que termino por superar de manera formidable con un globo a Sanhouse- puso el juego 2-0, tan sólo dos minutos después del bombazo de Cichero.
El Táchira supo reponerse con diversas oportunidades de larga y media distancia, que terminaron por dar frutos a balón parado tras un falta cobrada por Javier Villafráz a poco metros del arco de Vega.
El portero de los capitalinos presentó una actitud provocadora durante el encuentro, lo que le costó una tarjeta amarilla por desperdiciar tiempo. Esta actitud antideportiva del cancerbero rojo también se vió reflejada en jugadas donde retrasaba la toma del balón, o dominaba el esférico de manera arrogante frente a sus contrincantes. Independientemente del talento de Renny Vega, son pequeñas actitudes que caldeaban los ánimos de los tachirenses y que, evidenmente, pueden ser evitadas.
Así se fueron las cosas a los vestidores, y se esperaba un segundo tiempo arrollador. En un disputado tiempo complementario las oportunidades variaban de un arco al otro, hasta que de nuevo, una contra de los capitalinos en los pies de Castellín puso el marcador 3-1, ahogando el grito unísono de los inchas aurinegros, conscientes de la situación de su equipo que ahora debía convertir cuatro goles más para titularse campeón.
Los aurinegros desesperados abrieron espacios y nuevas posibilidades para el cuadro rojo, que supo aprovechar los errores de la defensa y tras un centro en las cercanías del área chica, sin marca, Alejandro Guerra consolidó con un cabezaso certero la victoria del Caracas. Los dos goles del tiempo complementario, al igual que en el primer tiempo, se dieron con menos de diez minutos difierencia, lo que significó un golpe sustancial para el cuadro local.
Es importante mencionar que, de nuevo, la violencia es protagonista en nuestro futbol. Algunos fanáticos locales agredieron a los vehículos en los que se desplazaba la reducida fanática caraqueña que pudo darse cita en un estadio totalmente aurinegro. También algunos equipos de trabajo de medios de comunicación -como Meridiano- tuvieron que acorralarse en áreas cerradas, pues algunos desadaptados lanzaban objetos contundentes que ponían en riesgo a estos trabajadores. De igual forma, cuando las jugadas se acercaban a las bandas, no se hacían esperar los objetos arrojados por algunos "inchas" del equipo de San Cristobal, lo que en algunos casos retrasaba el juego y no permitía a los jugadores desempeñarse de manera óptima por el riesgo que corren.
El recientemente designado Director Técnico del Caracas, Ceferino Bencomo, consigue así su primer título en primera división, siendo este su primer año en la categoría más prestigiosa de nuestro balonpié. El Caracas, ahora con 11 títulos acumulados, sigue siendo el equipo más ganador de la Liga Venezolana de Futbol, seguido prescisamente por su rival el Deportivo Táchira, con 6 campeonatos y un total de 8 subcampeonatos.






