Humillantes colas frente a supermercados de Macaracuay

 

Ciudadanos hacen largas filas frente a un mercado público en Macaracuay, con la esperanza de poder entrar y adquirir algún producto, sobre todo comestible. Foto: redes sociales.
Colas inmensas de personas frente a un mercado privado, en espera de poder ingresar para comprar algún producto que necesiten. Foto: redes sociales.

 

Nos llega un reporte desde la urbanización Macaracuay, donde se observan sendas y humillantes colas de personas frente a los dos mercados de la zona, uno privado y el otro público. Los clientes están apostados en las aceras, en largas filas, en espera de poder ingresar a los establecimientos comerciales, para tratar de conseguir algún producto que necesiten comprar, sobre todo comestible.

Para entender este panorama que se vive hoy en las calles, con largas colas de personas intentando adquirir bienes de consumo, situación que —por cierto— se repite en la mayoría de las comunidades de la Gran Caracas y el interior de país, debemos mencionar a la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos Sundde, organismo que ha venido efectuando operativos de fiscalización y control, tanto en el interior del país, como en distintos puntos de la Gran Caracas, con consecuencias muy negativas para toda la población, tanto compradores como vendedores.

En importante aclarar que los productores, importadores y comerciantes de todo el país están obligados por ley a colocar los precios de los productos, calculados sobre la base de la estructura de costos, de cada uno de los rubros a comercializar. Esta información la maneja la Sundde y realizan una fiscalización permanente, para verificar que los comercios trabajen apegados a la ley.

Sin embargo, este organismo de fiscalización y control del Estado ha venido obligando a los comerciantes a bajar los precios, aun a sabiendas de que las ventas serán a pérdida. Esto viene generado caos, disturbios, y saqueos en todo el país.

Un de las consecuencias directas de esta práctica por parte de la Sundde es que los establecimientos comerciales no están reponiendo inventarios; pues nadie en su sano juicio va a exponerse a vender a pérdida, o que lo saqueen, o que le destruyan su negocio.

Mientras la Sundde siga obligando a los comerciantes a bajar los precios, no se podrán reponer inventarios y seguirán las largas colas de personas frente a los locales comerciales, sin poder adquirir productos.

 

 


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