Comunicas. – Las protestas sociales se intensifican en Perú, con el bloqueo de la importante Carretera Central por huelguistas mineros y con nuevos incidentes y movilizaciones en las sureñas regiones de Apurímac y Cusco.
Ante las manifestaciones de descontento, el gobierno aseguró que se trata de intentos de asonadas promovidos por sectores ultrarradicales que supuestamente usaron también la reciente protesta de los nativos amazónicos, que dejó un saldo oficial de más de 30 muertos.
Trabajadores mineros del yacimiento y la fundición de La Oroya, a 180 kilómetros al este de aquí por la transnacional norteamericana Doe Run, iniciaron una huelga y desde este lunes bloquean la carretera central en las inmediaciones de esa ciudad andina.
Cientos de camiones y otros vehículos quedaron varados por el cierre de la Carretera Central y la Policía de Carreteras sugirió usar rutas alternativas para cruzar los Andes hacia la Amazonía.
El secretario general de la Federación Sindical Minera, Luis Castillo, dijo que la huelga exige la continuidad de las operaciones de la planta metalúrgica de La Oroya, que requiere inversiones de Doe Run.
La minería peruana sufre dificultades por la recesión internacional que ha reducido las exportaciones del sector y a ello se agrega en el caso de Doe Run el incumplimiento empresarial del financiamiento del plan de manejo ambiental.
El programa es exigido por las autoridades ante la grave contaminación que ocasionan las emanaciones de la fundición, pero la compañía pretende postergarlo y se niega a hacer nuevas inversiones.
Según el presidente del Comité de Lucha de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos de La Oroya, Zócimo Galarza, la huelga es respaldada por las organizaciones sociales de la zona.
Entretanto, siguen los bloqueos de carreteras de los campesinos de Canchis, en la surandina región de Cusco, que manifestaron estar decididos a asediar la capital regional del mismo nombre y boicotear el tradicional Inti Raimy (fiesta inca del Sol), prevista para el miércoles próximo.
Reportes de prensa indican que los manifestantes parecen exacerbados por la decisión de Simon de postergar hasta el jueves venidero un viaje a Canchis para dialogar con los labriegos sobre sus demandas, contra la construcción de una hidroeléctrica y por obras públicas, entre otras.
La Federación de Campesinos negó responsabilidad en el incendio de las oficinas de Aduana de Canchis, tras un conflicto entre los huelguistas y camioneros que intentaban romper el bloqueo vial.
También en Andahuaylas, ciudad de la región Sur Andina de Apurímac, se cumplen 11 días de huelga general y los dirigentes del movimiento criticaron duramente a Simón por no acudir con celeridad a negociar con los dirigentes.
Los campesinos bloquean las carreteras y tienen tomado el aeropuerto de Andahuaylas por diversos reclamos, como su rechazo a la ley de aguas dictada este año.
Granma
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