Comunicas.- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, rechazó el tratamiento informativo que los medios de comunicación nacionales han dado a un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos en el que se exponen supuestos abusos a los derechos humanos y a la libertad de prensa en el país.
Durante su informe semanal de actividades, Correa mencionó que en EE.UU. no se respeta los derechos humanos e incluso se legalizó la tortura, y recordó que existen cinco detenidos de nacionalidad cubana que no tienen derecho de ver ni siquiera a sus familiares.
En este contexto expuso que como el Departamento de Estado es el equivalente a la Cancillería (en Ecuador) «ya le voy a pedir a nuestro canciller que haga un informe sobre los (atentados a los) derechos humanos y la libertad de prensa” en EE.UU.
“Les encanta que el Departamento de Estado diga esto (…) a mí qué me importa lo que diga el Departamento de Estado, nosotros también vamos a decir muchas cosas con nuestra cancillería de los EE.UU.”, dijo el mandatario aludiendo a la prensa ecuatoriana que este sábado ha dado un amplio despliegue al informe estadounidense.
De manera irónica, Correa minimizó la posición de ciertos articulistas y periodistas que lo tildan de tirano. (Ecuador) “Es el único país donde al tirano se le puede decir a cada rato tirano (sic) y se tiene total libertad para aquello”, manifestó.
Según la información que recogen diarios ecuatorianos, el informe elaborado por la Oficina de la Democracia y Derechos Humanos del Departamento de Estado de los EE.UU., denuncia presuntos abusos de la fuerza pública, juzgamientos extrajudiciales, linchamientos y corrupción en la justicia de Ecuador.
El informe, de 22 páginas, señala que “hay reportes creíbles sobre el excesivo uso de la fuerza y asesinatos extrajudiciales por parte de autoridades. Algunos oficiales de la Policía habrían torturado y abusado de sospechosos y prisioneros a menudo con impunidad”
El documento también indica que el hacinamiento continúa como el mayor problema en las cárceles del país donde varios prisioneros sufren enfermedades y no tienen un adecuado tratamiento médico.
Añade que en ocasiones la justicia es susceptible de presiones externas y corrupción y que ciertos jueces habrían tomado decisiones más rápidas o más lentas de acuerdo a las presiones políticas. También hace referencia a los ataques verbales del Gobierno contra la prensa que se han incrementado significativamente.
Vía Andes
Foto: archivo


Deja una respuesta