Comunicas.- Los humanos somos los seres más evolucionados que habitamos este planeta, y quién sabe si todo el Universo.
Pero henos aquí, en parte divididos, en parte disminuídos, en parte desahuciados, en parte desesperanzados, en parte dominados… aceptando el presente como tácito, y esperando el futuro como invariable.
El pasado y el presente de la humanidad, para bien o para mal, han sido nuestras creaciones. Entonces, ¿qué nos hace pensar que el futuro no esté en nuestras manos?
Somos los seres más grandiosos, creativos, creadores. Todos nosotros, en conjunto, podemos moldear un futuro para todos, para la vida. Pero para hacerlo debemos retomar nuestro poder, el de todos nosotros, la humanidad.
El poder creador y no destructor. El poder del trabajo, la creatividad, el ingenio y la voluntad. El poder que mueve a toda nuestra sociedad. Nuestro poder, de los productores y consumidores. El poder más poderoso: el poder de la economía.
Si ya somos nosotros, la Sociedad Civil, los que movemos al mundo con nuestra producción y consumo, ¿por qué no tomamos las riendas y hacemos de este mundo algo mejor, más justo?
Obreros, técnicos, científicos, intelectuales; todos los trabajadores: sumemos fuerzas y comencemos a construir una verdadera democracia. La Democracia Económica.
Una Democracia de los ciudadanos del mundo, de los seres humanos. Una Democracia sin fronteras impuestas por el egoísmo, una Democracia global. Una Democracia donde existan las naciones, pero básicamente para sostener su cultura. Una Democracia donde sigan existiendo gobiernos, pero que cumplan con su función de trabajar para nosotros, gobiernos subordinados a nosotros, la Sociedad Civil.
Una Democracia Económica, donde nosotros los seres humanos, los seres más evolucionados, grandiosos y creativos, nos beneficiemos como merecemos.
Por Juan Perfetti, empresario democrático.

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