Una elección presidencial genera de manera natural momentos de confusión y desasosiego para unos, y alegría y celebración para otros; pero hay que destacar que ese no es el único -ni el más importante- objetivo que tiene que alcanzar una sociedad democrática.
Después de estas elecciones la humildad y la esperanza tienen que ser las mayores virtudes que se impregnen en los ciudadanos. Porque como diría Gandhi «no existe camino hacia la paz, la paz es el camino»: tenemos que convencernos de que la democracia es el camino… no un simple objetivo electoral.
Comencemos en casa, demostremos que nuestra familia representa esa sociedad que queremos… y luego sigamos transformando positivamente nuestro entorno, hagamos de nuestra comunidad un ejemplo de esa sociedad que queremos.
El verdadero cambio irreversible vendrá de un cambio verdadero en nosotros, nuestra familia y nuestra comunidad… nunca de un voto.
Juan Perfetti
Presidente de la Fundación Comunicas


Deja una respuesta