Ante la escasez de harina en el país, la panadería de Cumbres se ha visto en la obligación de buscar alternativas para poder atender su clientela.
Un cartel en una de las cajas explica que se habrían visto obligados a comprar harina importada desde Colombia, lo que aumentaría los costos para elaborar el pan y, por consiguiente, los precios de venta al público.
Por eso, el pan campesino está en 6.000 bolívares, y tanto el pan gallego como el sobado se venden en 8.000. Otra consecuencia de la crisis económica.
@sundde_ve Esto es en Cumbres de Curumo .!!! pic.twitter.com/vnZ2JOqgcB
— Entukalo (@Polvo_Cosmico) 28 de agosto de 2017


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