
Caracas. La crisis de medicamentos que vivimos en Venezuela trae consigo una serie de problemas, derivados de la escasez o ausencia de fármacos para la salud; donde uno de los más graves es la proliferación delos llamados ilícitos farmacéuticos.
Comunicas entrevistó a la Dra. Mercedes Santana, asesora del sector farmacéutico, tanto a nivel de industria como del entorno académico, con más de 15 años de experiencia tratando el tema de los ilícitos farmacéuticos, tanto local como internacionalmente, así como otros aspectos del entorno farmacéutico.
—Dra., ¿qué es un ilícito farmacéutico?
—Son medicamentos de dudosa procedencia, sin controles sanitarios, que pueden ser falsificados, adulterados, de contrabando, robados o hurtados, sin registro sanitario, y vencidos; los cuales son ofrecidos a la población, a través de sistemas de distribución que no están debidamente autorizados por el Ministerio de Salud.
—¡Qué pueden contener estos medicamentos ilícitos?
—Por lo general no son medicamentos como tales. En estudios que se les ha practicado a lotes decomisados se han encontrado sustancias tan insólitas como aserrín, cemento, metales, talco, pintura, aceite de motor, etc…
—Pero, entonces estamos hablando de supuestos medicamentos que podrían enfermar a una persona.
—No solo enfermarla, sino matarla. Los ilícitos farmacéuticos son el segundo delito de gravedad en el mundo, después de tráfico de drogas y sustancias estupefacientes y psicotrópicas. En Venezuela, lamentablemente, tenemos varios casos de personas que han fallecido a causa del consumo de estos medicamentos ilícitos, incluso niños.
—¿En la actualidad se mantiene latente este problema?
—Por supuesto. La tremenda escasez de medicamentos auténticos que padecemos hoy en nuestro país, ha estimulado de manera alarmante el tráfico de medicamentos ilícitos. En este sentido es muy importante que la población esté alerta ante este flagelo.
—Dra. Santana, ¿cómo podemos identificar un medicamento ilícito?
—Existen varios pasos a seguir, que los consumidores de medicamentos deberían incorporar, como práctica habitual, a la hora de adquirir una medicina; es decir, toda la población. Puntualicemos:
- Comprar sólo en establecimientos autorizados por el Ministerio de Salud, sobre todo cadenas de farmacias reconocidas, así como las farmacias que funcionan en cadenas reconocidas de supermercados, y cadenas reconocidas de perfumerías. Estos puntos de venta están debidamente autorizados por el Ministerio de Salud.
- Al comprar un medicamento revise que el estuche del producto esté en perfecto estado y no tenga tachaduras o etiquetas superpuestas; que la fecha de expiración no esté vencida; que tenga impresos los números de Registro Sanitario y de Lote.
- Si nota alguna diferencia en cuando a sabor, olor, aspecto o cambios en el empaque del medicamento que usted consume habitualmente, que conoce, entonces consulte a su farmacéutico de confianza, para que le confirme su autenticidad; de lo contrario, podría estar ante un medicamento ilícito y poner el riesgo su salud y hasta su vida.
- Incluso, si usted consume un medicamento y no consigue mejoría, consulte a su médico, pues podría tratarse de un medicamento falsificado.
—¿Qué está haciendo el Estado venezolano para controlar el tráfico de medicamentos ilícitos.
—Mira, cuando hay organismos del Estado que han permitido la importación sin controles sanitarios, y no existen leyes para contener los ilícitos en Venezuela, lamentablemente no es mucho más lo que podemos comentar al respecto…
—Una última recomendación, Dra. Mercedes, para la comunidad a la hora de adquirir medicamentos.
—Básicamente aplicar el sentido común. Si le compras una medicina a un buhonero, ¿de quién es la culpa si te enfermas..?
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