
Para Iraida Argüelles, docente y fundadora del colegio Arcángel San Miguel, ubicado en la segunda entrada de Carapita, sector La Torre, lo más importante es inculcar en los niños valores ciudadanos para convertirlos en jóvenes y adultos de bien. Ya ha visto frutos en sus enseñanzas. Muchos de los exalumnos cursan estudios universitarios, varios son ahora representantes del colegio y crían a sus hijos por el camino del bien.
En la década de los 90, la profesora Argüelles comenzó a impartir tareas dirigidas a los niños del sector La Torre y debido a la aceptación de la comunidad decidió crear la institución para dar educación primaria de primero a sexto grado.
«Para mí, fue una meta establecida en la universidad, me lo plantee porque nací y crecí en un sector popular, aunque comencé con 82 niños en la sala de mi casa materna a través de los programas que impartió el alcalde de aquel momento en el año 1990, Claudio Fermín, que nos creó la iniciativa de fundar escuelas asistenciales para madres y padres trabajadores mediante esta oportunidad nació mi proyecto“.
La escuela Arcángel San Miguel cumplió 27 años, desde sus inicios contó con el apoyo de familia Argüelles y vecinos, e instituciones públicas y privadas de la zona como Don Cristóbal Mendoza y Tula Amitesarobe. Actualmente, la institución recibe subsidio de la Asociación Venezolana de Educación Católica y para su labor educativa ha contado con el apoyo de la Fundación Empresas Polar, CANIA, Instituto Nacional de Nutrición, la Línea de Conductores Las Clavellinas y el Consejo Comunal La Torre.
Exalumnos como Manuel Martínez y Walter Huice, nuevos integrantes del consejo comunal La Torre “Por amor a nuestra comunidad”, participan en las actividades que organizan en el colegio y se han propuesto llevar recreación y ayudar en las gestiones para que a los niños lleguen los beneficios que otorga el Gobierno. Asistieron a la actividad organizada en el plantel el pasado 4 de diciembre con motivo de la celebración de la llegada de la Navidad.
La profesora Iraida no se ha conformado con dar clases a los niños del barrio. Mediante alianzas con instituciones como la Fundación Polar, con el profesor Ángel Tovar, la escuela ha llevado talleres de formación para docentes, padres y representantes, entre ellos el de motivación para el buen trato a los hijos y rescate de valores, cocina alternativa, crecimiento personal.
También han llevado charlas a los alumnos con el Instituto Nacional de Nutrición. La semana pasada llevaron a cabo una y estrenaron el salón que lleva el nombre de Santiago Argüelles, en honor a un vecino muy apreciado en el sector La Torre.
Este año, en el plantel ejecutan el programa “Enseñando amar a Venezuela” con actividades para reforzar el amor por la cultura criolla y rescatar las tradiciones y valores arraigados.
Por Normas Rivas
Para Crónica Uno
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