En diciembre hay que cuidar más los hábitos de consumo

 

Dra. Maricel Carvajal, Nutricionista preocupada por la salud poblacional. Foto: cortesía entrevistada.

Diciembre es época para la reunión en familia, para el reencuentro con los seres querido, para hacer un alto en la rutina y reflexionar sobre la espiritualidad en nuestras vidas; pero sobre todo, es una época marcada por los exceso en la alimentación.

Si bien es cierto que en la actualidad vivimos una crisis generalizada, sobre todo en materia de alimentación y salud, no deja de ser una época donde un sector de la población come lo que consigue o puede pagar, mientras otro sector —el más grande— intenta alimentarse con mucha dificultad.

En este sentido, Comunicas entrevistó a la Dra. Maricel Carvajal, Nutricionista egresada de la Universidad Central de Venezuela, para entender desde la visión de una especialista, la encrucijada nutricional que padecemos. La Dra. Carvajal gentilmente nos concedió una entrevista.

—Dra. Maricel, ¿vivimos en Venezuela una crisis de alimentación, de deficiencia nutricional?

—Por supuesto, la alimentación del venezolano tiene la tendencia a un exceso de carbohidratos, debido a que los alimentos relativamente accesibles son las harinas, los tubérculos, las pastas; mientras la proteína va para abajo, casi a nivel cero. Nos quedaban los huevos, que es una proteína de alto valor biológico, pero una unidad ya va por el orden de los 8 mil bolívares. Esto es muy preocupante, pues todo apunta a un incremento peligroso en las grasas.

—Entonces estamos hablando de un desbalance absoluto.

—En efecto, pues no tenemos garantía de contar con la proteína para el crecimiento y la reposición de tejidos en la persona adulta. Por eso vemos personas gordas, pero desnutridas; es decir, exceso de peso y desnutrición solapada o enmascarada.

—¿Y esto, a la larga, termina en problemas de salud?

—Obvio. Adicionalmente tenemos el otro grupo de personas, los obesos que han venido perdiendo peso, producto de la disminución en el consumo de azúcares refinados. Teníamos un consumo excesivo de azúcar de mesa, azúcar blanca, proveniente de postres, galletas y dulces, que la gente ya no puede consumir.

—Pero esto es un punto a favor, en medio de la crisis alimentaria que vivimos.

—En cierto sentido, porque esta situación te obliga a buscar alternativas para endulzar. Además, el consumo de vegetales siempre se ha mantenido un poco sesgado. La gente dice: «yo no como monte», y eso no es bueno. Hay que consumir vegetales y frutas.

—Eso quiere decir que ustedes los nutricionistas no recomiendan el uso de edulcorantes.

—Yo los recomiendo poco, son adictivos. Pero si los utilizan, prefieran los hechos sobre la base de estevia, que son más naturales, pero no se consiguen o son muy costosos.

—¿Existen estadísticas o indicadores confiables sobre el problema nutricional que vivimos en Venezuela.

—Si, las tiene la gente de #Cáritas. Ellos manejan información confiable. Allí está Susana Raffalli, colega mía, y maneja unas estadísticas excelentes. Las del último trimestre, por cierto, habla de más de 300 mil niños desnutridos en el país, menores de cinco años.

—Dra. Maricel, en medio de todo este panorama tan desnutrido, podemos hablar de recomendaciones para la comunidad, en materia de nutrición, sobre todo por esta época de Navidad, donde se incrementa el consumo descontrolado.

—Por supuesto. Mira, sobre todo para el caso de personas que ya tienen problemas de salud, como sobrepeso, diabetes, hipertensión, a la hora de la cena navideña que no combinen más de dos alimentos. Es decir, por darte un ejemplo, si está presente la hallaca o el bollito en el plato, acompañar solo con una ensalada, o con un trozo de pan de jamón; y el postre o dulce dejarlo para el día siguiente, en horas del mediodía.

La Dra. Carvajal agregó qué hacer al margen de la cena de Navidad: «las personas deben mantener sus tres comidas al día, en la media de lo posible, que incorporen vegetales a su dieta, sobre todo en horas del almuerzo, y de disminuir la carga de carbohidratos. En la cena no consumir harinas, más bien ensaladas con algo de protenía, como pollo o atún, en la mediad de lo posible, o algo de queso en cuadritos sobre la ensalada. Hay que tomar suficiente agua, e incorporar las frutas a la dieta, sobre todo como merienda. Hay que acostumbrarse a tener dos meriendas, para evitar lo picos de hambre.

—¿Y qué nos puede comentar sobre los famosos jugos verdes?

—Son buenos, pero nunca sustituyen una comida completa. Ellos aportan muchas vitaminas y minerales, así como también fibra, son desintoxicantes y diuréticos. Son muy útiles en pacientes que han recibido tratamientos de quimioterapia.

La Dra. Maricel agregó: «que la gente no abandone su actividad física. En navidad hay la tendencia a dejar de hacer ejercicio, por tratarse de un período de vacaciones. El cuerpo necesita el movimiento, una alimentación balanceada y agua.

Definitivamente, en diciembre hay que cuidar más los hábitos de consumo.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *